Introducción

Cuando empezamos en el maravilloso (y complejo) mundo de la producción musical, uno de los elementos que más dudas suele generar es la interfaz de audio, debido a la gran variedad de funcionalidades, características y modelos disponibles en el mercado.

Por eso, en este artículo intentamos contarte, de la forma más digerible y sencilla posible, todo lo que debes saber sobre estos fascinantes (y al principio también intimidantes) dispositivos.

¡Vamos allá!

¿Qué es y para qué sirve la interfaz de audio?

La interfaz de audio o de sonido (en inglés audio interface) es una tarjeta de audio externa que nos permite digitalizar y grabar sonidos, voces e instrumentos en alta calidad, entre otras funciones.

tarjeta de sonido ordenador

Si eres nuevo en esto de la producción musical, posiblemente estarás pensando: pero si mi ordenador ya tiene una tarjeta de sonido… ¿por qué necesito otra para producir?

La respuesta a esta pregunta es que las tarjetas integradas en los PCs, aunque sean adecuadas para llevar a cabo la mayoría de tareas de audio realizadas por el usuario medio, no cuentan con ciertas características y funcionalidades necesarias para la producción musical:

Potencia

Entendida como especificaciones de hardware suficientes para procesar y grabar el sonido en la calidad necesaria.

Es por eso que tanto para grabación y producción musical profesional, como para aquellas personas que aun sin ser profesionales quieran obtener un sonido de calidad en sus grabaciones, siempre se recomienda el uso de este tipo de tarjetas de sonido dedicadas externas, capaces de grabar y procesar el sonido de forma más eficiente.

Conexiones

Para realizar tus grabaciones necesitarás conectar tanto micrófonos e instrumentos (como guitarras, bajos o instrumentos electrónicos, como teclados o sintetizadores) como altavoces y auriculares con los que poder escuchar con suficiente calidad y fidelidad el sonido de lo que estés grabando o editando.

Las interfaces, por supuesto, cuentan con todos estos tipos de entradas y salidas que hacen posible que la señal viaje entre tu PC y los distintos dispositivos.

Funcionalidades

Las interfaces tienen además otro tipo de funcionalidades muy prácticas o incluso necesarias para llevar a cabo las diferentes tareas de producción musical.

Para que te hagas una idea, podríamos comparar la interfaz con un smartphone, que nos permite realizar una gran variedad de tareas, tales como escuchar música, ver videos, escribir textos, etc.; sin embargo, también existen dispositivos y programas específicos para llevar a cabo estas tareas con mayor comodidad y eficiencia, como por ejemplo:

  • Una pantalla de 50” para ver videos en gran tamaño y alta definición en vez de la pantalla de tu smartphone.
  • Unos altavoces para escuchar música con sonido de alta fidelidad en lugar los altavoces de tu teléfono.
  • Cualquier editor de textos avanzado para PC (como Microsoft Word) para poder trabajar con soltura y comodidad en vez del elemental bloc de notas incluido en nuestro smartphone.

En los estudios profesionales, como es lógico, tienen equipos dedicados a cada una de las funciones que cumple la interfaz, los cuales permiten llevar a cabo dichas tareas de forma una más efectiva y profesional.

Sin embargo, al igual que sucede con el smartphone, la interfaz de audio nos aportará una solución integral con prestaciones suficientes para poder producir música con una calidad más que aceptable.

Una buena interfaz hará su trabajo sin interrupciones, lo cual te permitirá centrarte en la creación de música sin tener que preocuparte de problemas técnicos.

Como ves, además de para grabar, la interfaz permite realizar una gran cantidad de tareas. Y para llevarlas a cabo, las interfaces integran una serie de componentes que veremos a continuación:


Componentes de la interfaz de audio

Conexiones

Entradas analógicas

Permiten conectar diferentes dispositivos a la interfaz para enviar al ordenador el sonido analógico, como son voz e instrumentos acústicos y eléctricos.

Las entradas analógicas se dividen en 3 grupos, en función del tipo de señal eléctrica emitida por cada uno de ellos:

Entrada de micrófono

La señal de los micros es de bajo voltaje y para poder ser procesada por la interfaz debe ser potenciada por un preamplificador o previo, los cuales veremos en detalle más adelante.

Este tipo de entrada para micrófono se conoce como XLR o canon, y ten en cuenta que necesitarás tantas entradas preamplificadas como micros pienses conectar simultáneamente.

Entrada de instrumento

Los instrumentos se conectan mediante las entradas de tipo TRS (equivalente Jack de 1/4 de pulgada).

Sin embargo, las señales de instrumento también tienen un voltaje bajo y requieren de un circuito de alta impedancia capaz de crear el equilibrio eléctrico necesario para ser procesados.

Por eso, si no cuentas con amplificador o prefieres conectar los instrumentos directamente a la interfaz, asegúrate de que tu interfaz tiene con modo Hi-Z o INST.

Si decides conectar los instrumentos de esa manera, dado que no pasa por el amplificador, ten en cuenta que deberás darles distorsión y otros efectos en el ordenador mediante tu software de producción musical.

Entrada de línea

Las señales de nivel de línea son las más fuertes y como norma general no necesitan ser potenciadas. Este tipo de señal es la emitida por teclados, sintetizadores y otros instrumentos o dispositivos electrónicos y utilizan la misma conexión (de tipo TRS) que las de instrumento.

Híbridas

Muchas interfaces tienen entradas combinadas en las que podemos conectar cualquiera de los 3 tipos, ya que aceptan XLR y TRS. Suelen ir acompañadas de controles de ganancia para aumentar o disminuir el nivel de la señal de entrada.

Salidas analógicas

Permiten reproducir analógicamente sonidos para que podamos escucharlos, ya sea mediante auriculares, monitores de estudio u otros dispositivos de reproducción de audio.

Las salidas son necesarias, entre otras cosas, para poder escuchar metrónomos o pistas de instrumentos a la vez que grabamos la voz para poder guiarnos y hacer que cuadre con la base instrumental.

Toda interfaz incluye dos salidas (para estéreo), pero deberás contar con más en caso de que necesites:

  • Enviar una mezcla a los monitores y otra distinta al público en actuaciones en vivo.
  • Lanzar una claqueta al batería o a la banda para que puedan empezar a tocar sincronizados, ya sea en directo o en estudio.
  • Disponer de una mezcla distinta para los auriculares, incluso una distinta para cada miembro de la banda.
  • Enviar mezclas a hardware externo.
  • Enviar distintas pistas a distintos sistemas de amplificación.

Las salidas pueden ser de 2 tipos: balanceadas y no balanceadas. Si bien la mayoría de salidas que suelen incluir las interfaces son balanceadas, también existen algunos dispositivos de gama baja que solo cuentan con salidas no balanceadas.

Por su parte, las de gama más alta permiten incluso ajustar el nivel de frecuencia de las salidas (generalmente entre -10 bBu a +4dBu), lo cual resulta especialmente útil para aumentar la señal de periféricos de menor calidad, que suelen funcionar a niveles más bajos.

Conexiones digitales

Este tipo de conexiones permiten conectar la interfaz a un dispositivo externo para poder ampliar el número de entradas y salidas analógicas, lo cual te resultará tremendamente útil si en algún momento se te quedan cortas las incluidas en tu interfaz.

Ten en cuenta que los softwares DAW solo admiten una única interfaz para entradas y como mucho otra distinta para las salidas, y aunque existen softwares capaces de combinar virtualmente varias interfaces para que el DAW las detecte como una sola pudiendo así utilizar todos sus canales, con este método la latencia se dispara, por lo que está totalmente desaconsejado.

Es por eso que, si tu interfaz no cuenta con entrada digital, en caso de que necesitas más canales de entrada o de salida, no te va a quedar más remedio que comprarte otra.

Sin embargo, ten en cuenta que solo las interfaces de gama alta incluyen este tipo de entradas digitales, por lo que la inversión necesaria será mayor en un comienzo.

Las entradas digitales más extendidas son las S/PDIF y ADAT:

ADAT

Es capaz de añadir hasta 8 canales de audio de 24 bits hasta 48 kHz.

S/PDIF

Incluye 2 canales de audio mono o uno solo de estéreo, normalmente a través de un puerto RCA pero en ocasiones mediante conector óptico de tipo light pipe.

Conexiones MIDI

La mayoría de las interfaces también ofrecen puertos MIDI para conectar sintetizadores, teclados externos, etc.

Aunque los datos MIDI también se pueden transmitir mediante USB o Bluetooth, si piensas trabajar con ellos te resultará bastante cómodo que tu interface tenga una.

Controles

Controles de ganancia

La ganancia es la intensidad de la señal de entrada proveniente del instrumento que accede al preamplificador, y puede utilizarse para aplicar distorsión.

Normalmente cada entrada analógica tiene asociada una perilla de control de ganancia.

Nota: al conectar un dispositivo con señal de línea, no es necesario utilizar este control ya que este tipo de periféricos utilizan un nivel de ganancia estándar (llamado Unity gain), pero lo que tal y como hemos comentado, no necesitan preamplificación.

Controles de volumen

El volumen, por su parte, es la intensidad de la señal procesada ya por el preamplificador, por lo que normalmente cada salida analógica tiene asociada una perilla de control de volumen.

Si bien es cierto que al aumentar la ganancia la intensidad del sonido sube, no debe utilizarse para aumentar el volumen ya que al hacerlo la señal puede llegar romper.

Preamplificadores o previos

Los preamplificadores (también conocidos como previos o preamps), sirven para amplificar la señal de los instrumentos conectados en las entradas y determinan, ni más ni menos, la calidad de las grabaciones.

Aunque la mayoría de interfaces hoy en día incluyen previos de calidad suficiente, asegúrate de que los integrados en la tuya sean confiables y transmitan un sonido limpio y claro.

Algunos previos dan la opción de activar ciertas funcionalidades que aportan una mejora en cuanto a distorsión y ecualización, consiguiendo un sonido más brillante.

Conversores

Una vez procesados por los previos, la señal de sonido analógica debe ser convertida en digital para poder ser enviada al ordenador.

Y los encargados de transformar la señal son los conversores, tanto de analógica a digital como de digital a analógica (necesaria para la salida de audio).

A día de hoy la mayoría de conversores A-D/D-A ofrecen la calidad necesaria.

Solo las interfaces de gama muy alta ofrecen mejoras apreciables, pero a precios significativamente mayores.

Phantom Power

Esta funcionalidad añade 48 V extra a la entrada XLR para micros de condensador, haciendo que funcione su circuito interno.

Ten en cuenta que la alimentación Phantom es necesaria para que los micros de condensador funcionen, por lo que si tu interfaz no cuenta con esta funcionalidad, para usar este tipo de micrófono deberás comprar una fuente de alimentación a parte.

Nota: los micros dinámicos no necesitan de Phantom para funcionar, pero no se recomienda usarlos para grabar cuando se quiera obtener sonido de calidad.

Alta impedancia HI-Z o INST

Tal y como hemos comentado, la señal proveniente de instrumentos eléctricos como bajos y guitarras tienen un voltaje bajo no puede ser procesada por los conversores.

Por eso, si al conectarlos a la interfaz no pasan antes por un amplificador, será necesario convertir la entrada de línea en señal de alta impedancia, tarea que lleva a cabo la funcionalidad HI-Z / INST.

Una vez en el PC, podremos añadir distorsión o efectos al sonido mediante herramientas de software.

Algunas entradas de línea lo incluyen por defecto, pero en otros casos puede activarse y desactivarse mediante un botón o interruptor.

Nota: para algunos técnicos esta no es una solución recomendada, ya que posiblemente el sonido clipee (suene demasiado fuerte y rompa), pero si no cuentas con amplificador sin duda es una solución totalmente funcional.

Loopback

Permite grabar o transmitir tanto el sonido externo que entra a la interfaz mediante el micrófono como el interno proveniente de la computadora.

De esa manera podemos transmitir tanto el sonido del juego al que estamos jugando (interno), por ejemplo, como nuestra propia voz (externo) comentando la jugada.

PAD

Ciertos modelos incluyen el botón PAD, que permite atenuar 20dB con solo pulsarlo para evitar que la señal del canal correspondiente rompa cuando veamos que está entrando demasiado fuerte.

Opciones de monitoreo

Algunas interfaces ofrecen funciones de control de monitoreo, como son:

Monitorización directa

Permite escuchar la señal analógica (ya pasada por el previo) directamente en los auriculares o monitores sin pasar por el PC, es decir, sin llegar a ser convertida en señal digital.

Esto permite escuchar el sonido tal cual, sin ningún tipo de efecto ni latencia, pudiendo escuchar exactamente lo que estás cantando o tocando en un momento determinado.

Nota: si necesitas escuchar la pista de guitarra a la vez que cantas, por ejemplo, o la batería a la vez que tocas el bajo, eso sí debe venir del software, pero puede ser muy útil que lo que tú estés ejecutando entre por monitorización directa.

Monitorización Mix A-B

La función de mointoreo A/B (también conocida como preescucha) nos permite escuchar los canales de forma independiente y es especialmente útil para DJs en actuaciones en directo.

Y es así porque nos permite ir escuchando por los auriculares la siguiente canción que vamos a poner, para poder sincronizarla a la que está sonando de manera que ambas suenen a la misma velocidad, volumen o incluso tono, evitando cambios bruscos y consiguiendo así una transición entre canciones lo más sutil posible.

El modo suele activarse mediante un botón o interruptor, y una perilla nos permite alternar gradualmente entre el sonido de entrada y el procesado mediante el DAW de forma gradual.

Procesador de señal digital DSP

El procesador de señal digital comparte la tarea de procesamiento de sonido con el ordenador, lo cual mejorará tu fujo de trabajo y te resultará especialmente útil si el procesador de tu computadora deja algo que desear.

Actualmente, solo las interfaces de gama alta vienen con DSP integrado.

Además de mejorar las tareas de procesamiento, los procesadores DSP suelen contar con algunos efectos, como compresión o reverberación sin necesidad de pasar por el PC, lo cual nos permite grabar y escuchar simultáneamente nuestra voz o instrumentos con algunos efectos en tiempo real con latencia cero.

Seguramente habrás visto que algunas interfaces tienen un botón para activar esta funcionalidad, pero ninguna perilla ni manejador en su carcasa para configurarlo.

Entonces, ¿cómo se manejan? La respuesta es que dichos mezcladores internos se controlan en el ordenador mediante el software incluido en la interfaz.

Esto no quiere decir que el sonido pase por el ordenador, simplemente que se necesita de software para controlar estas funcionalidades analógicas, ya que serían demasiados controles para ponerlos físicamente en la caja de la interfaz.

Por supuesto son más limitados en efectos que los softwares de producción musical, pero pueden ser útiles en algunas situaciones.

La ventaja de escucharnos con efectos mientras grabamos es que muchas veces esta mejora en el sonido nos inspirará y ayudará a conseguir tomas con un mejor registro.

Control de clocking

Independientemente de la frecuencia de muestreo utilicen, los dispositivos de audio digital deben utilizar la misma referencia de tiempo o «reloj». En caso contrario se darán desfases apreciables.

Cuando simplemente conectamos una interfaz al ordenador funciona perfectamente en este sentido, pero si además conectamos digitalmente otro dispositivo (como puede ser un preamplificador de micrófono con salida digital), debemos asegurarnos de que ambos dispositivos compartan la misma señal de reloj.

Y para ello, debemos utilizar opciones de ajuste que en la mayoría de las interfaces se encuentran en el software de control incluido.

Opciones de medición

Salvo las más baratas, todas las interfaces ofrecen funcionalidades de medición. Estas nos ayudan a asegurarnos de que los niveles sean los correctos: ni demasiado bajos cuando suenen débiles, ni demasiado altos cuando haya riesgo de clípeo o distorsión.

Mientras que la distorsión puede aplicarse de forma intencional y artística en amplificadores físicos, lo cierto es que cuando la señal pasa del máximo en las interfaces y softwares DAW se aplana y crea un sonido desagradable que arruinará la toma grabada.

Antes de empezar a grabar, siempre conviene comprobar el nivel de entrada, interpretando nuestra estrofa más fuerte o nuestro solo más enérgico para asegurarnos de que dejar un espacio de seguridad suficiente (evitando que nunca llega a más de -6 dB) capaz de evitar que la señal llegue a clipear incluso en esos momentos de mayor intensidad.

Pilotos

Piloto Power

Se enciende cuando la interfaz está encendida.

Piloto Sig

El piloto de SIG se enciende cuando se recibe señal de sonido.

Piloto Clip / Peak

Estos pilotos se encienden cuando la señal es demasiado fuerte.

Piloto Alimentación Phantom

Se enciende cuando la alimentación Phantom se encuentra activa.

Pilotos MIDI

Se encienden cuando la interfaz recibe señal de entrada / salida de tipo MIDI.

Conexiones de datos y alimentación

Son las empleadas para transferir datos de la interfaz al ordenador y viceversa, y para alimentar de corriente la interfaz.

Actualmente existen 3 tipos de conexión:

USB

La más usada por las interfaces de gama media.

Las conexiones USB han evolucionado mucho en los últimos años, aportando grandes mejoras en cuanto a velocidad de transferencia de datos entre dispositivos.

Sin embargo, en lo que al audio se refiere, el USB 2.0 es capaz de transferir holgadamente datos de interfaces complejas con gran cantidad de canales, por lo que a no ser que pienses conectar literalmente cientos de entradas y salidas, no necesitarás conexiones USB 3.0.

Nota: usando la analogía de la pelota y el tubo, (en la que la pelota son los datos a transferir, el tubo la conexión USB y el ancho su tipo), llegado a cierto punto, el hecho de que el ancho de banda sea mayor no hará que los datos se transfieran más rápido, si no que puedan transferirse mayor cantidad de datos al mismo tiempo.

En cuanto al tipo de conexión, están los de tipo C (los más modernos), microUSB y los de tipo A, los más antiguos y hasta ahora también los más habituales.

Firewire

Utilizada sobre todo por dispositivos Apple. Antiguamente este tipo de conexión era el más rápido, pero actualmente el USB ya no tiene nada que envidiarle. Debido a ello, actualmente este tipo de conexión está cayendo en desuso.

Thunderbolt

Actualmente es el tipo de conexión más rápido que existe. Ni los PCs ni las interfaces de gama baja ni media la incluyen, por lo que si lo necesitas, no te quedará otra que hacerte con una de gama alta.

Ethernet

Se utiliza para transferir audio digital mediante conexión de red en entornos donde se deben transportar muchos canales con gran fiabilidad, como en directos.

Alimentación

La mayoría de interfaces se alimentan con la corriente del ordenador mediante el cable USB.

Sin embargo, las más grandes suelen incluir una fuente externa necesario para satisfacer sus necesidades de alimentación.

Si tu idea es tener la interfaz siempre en tu escritorio como parte de tu home estudio, no deberías preocuparte por eso, pero si sueles moverte mucho y necesitas una interfaz que puedas llevar contigo, probablemente una con conexión USB te resultará mucho más práctica.


Software incluido

Drivers

Aseguran una adecuada conexión entre interfaz y ordenador, permitiendo una baja latencia y una conexión estable.

Son necesarios salvo si la interfaz es compatible con el controlador de sonido predeterminado del sistema operativo del ordenador.

Software DAW

Muchas interfaces incluyen de forma gratuita versiones LE del software DAW, con algunas funciones deshabilitadas para que puedas iniciarte en la producción musical sin necesidad de invertir en eso en un primer momento.

Sin embargo, siempre se trata de ediciones reducidas, por lo que este no debería ser un factor determinante para elegir tu interfaz.

Indicadores

Los indicadores son una serie de factores a tener en cuenta para un correcto desempeño de la interfaz. Algunos de ellos son:

Latencia

La latencia es el tiempo de retraso que se da al pasar el sonido por las diferentes fases.

Para que te hagas una idea, para escuchar en tus auriculares la voz de lo que estás cantando, por ejemplo, el sonido deberá pasar por las siguientes etapas:

  1. Entrada del sonido tu interfaz de audio mediante el micrófono.
  2. Paso a los convertidores A-D.
  3. Procesamiento del controlador.
  4. Procesamiento del software DAW.
  5. Vuelta a través del convertidor D-A.
  6. Reproducción del sonido de salida en tus auriculares.

En cada etapa se produce un ligero retraso y, como es lógico, cuanto mejores especificaciones tengan la interfaz en este sentido, menor será éste.

La latencia es importante cuando queramos escuchar lo que está grabándose en el PC en el preciso momento que lo estamos cantando o tocando, quizá con algún efecto añadido o ajuste de ecualización, reeverb, etc. para mejorar el sonido.

Si por el contrario grabamos con monitorización directa, no existirá latencia, ya que estaremos escuchando tal cual lo que estamos cantando sin pasar por el PC.

El ordenador utiliza el buffer para poder almacenar todas las señales que no es capaz de procesar en tiempo real. En las opciones de audio de tu DAW puedes ajustar el número de muestras que almacena el buffer. Cuanto mayor sea el número de muestras, mayor será la latencia.

Sin embargo, aunque muchas interfaces de audio prometen latencia cero, esto es engañoso, ya que a lo que en realidad se refieren es al modo de monitorización directa (en la que por supuesto no existirá latencia ya que como decimos estaremos escuchando tal cual lo que estamos interpretando, sin pasar por el PC).

Y si bien la latencia cero en realidad no existe (siempre se da algún retraso, por mínimo que éste sea), por suerte a día de hoy prácticamente cualquier interfaz de gama media será capaz de reducirla a niveles muy aceptables.

En realidad, la mayoría de problemas de latencia no se deben al tipo de interfaz de audio utilizada, si no al DAW, los complementos y la propia computadora que los ejecuta. Y por supuesto, es probable que una computadora vieja y lenta experimente unos niveles de latencia altos.

Nota: el almacenamiento de 128 – 256 muestras en el buffer suele ser suficiente para trabajar adecuadamente. Si el PC con el que trabajamos no es muy potente, más podría empezar a generar varios molisegundos de latencia. Ten en cuenta que un retraso de 10 milisegundos ya empieza a notarse, y a partir de los 15 incluso a molestar.

SNR (Relación de señal de ruido)

La SNR señala el nivel de ruido e interferencia en la señal de audio. Cuanto mayor sea la SNR, mayor será la calidad del sonido.

THD (Distorsión armónica total)

El THD indica el nivel de distorsión. Cuanto más bajo es el THD, más preciso es el sonido.

Sin embargo, un nivel alto de THD puede resultar interesante en ciertas situaciones, como al conectar algunos equipos antiguos o si queremos introducir distorsión de forma deliberada.

Relación señal / ruido y THD+N

Es la diferencia entre la señal más alta posible y el nivel en el que el ruido comienza a estar presente en la señal.

Cuanto más alta sea este número, mayor será el rango dinámico que la interfaz podrá reproducir y por tanto mayor el volumen que admitirá antes de que el ruido empiece a notarse en la señal.

Frecuencia de muestreo

Es el número de muestras por segundo que se toman de la señal de sonido analógico durante el proceso necesario para convertirla de analógica en digital.

Actualmente, la frecuencia mínima a la que funcionan todas las interfaces de audio en la actualidad es 48 kHz (la misma a la que trabajan los CDs), aunque algunos modelos de mayor gama llegan hasta 96 e incluso a 192 kHz.

Resolución de bit

Es el número de bits utilizados para almacenar las muestras de sonido analógicas.

Una mayor cantidad de bit nos ayudará a obtener una representación más precisa de la señal analógica original.

Cuando se habla de de 16bit/48kHz o 24bit/192kHz, el bit representa la dinámica de audio (lo fuerte que sonará un sonido), siendo 16 bits el equivalente a unos 90dB y 24bits a unos 144dB.

La mayoría de interfaces son capaces de trabajar a 24bits (144dB) pero normalmente no suele ser necesario trabajar a volúmenes tan altos. Generalmente te será suficiente con 20bits o incluso con 16, pero tampoco es recomendable usar menos de eso.

En cuanto a los kHz (kiloherzios) son algo así como los fotogramas de un video, cuando más cantidad de fotogramas por segundo más fluida quedará la grabación.


Formato

Básicamente existen dos formatos de interfaz de audio y para elegir la tuya lo que debes tener en cuenta es el espacio en el que piensas trabajar.

Formato de escritorio

Es el formato más cómodo y común, y es por ello que la mayoría de marcas cuentan con opciones de este tipo. Suelen ser de pequeño tamaño, por lo que son accesibles para todo tipo de usuarios sin importar el espacio del dispongamos.

Pros

Son compactas.
Son transportables.
Suelen incluir software y recursos.

Contras

No suelen tener tantas entradas y salidas.

Formato de Rack

Las interfaces formato rack son parecido a un estante metálico de ancho estándar y normalmente son las elegidas por los estudios profesionales ya que encajarse en estructuras junto con otras máquinas y periféricos.

Sin embargo, también pueden ser usadas en escritorio pero al ser más grandes obviamente ocupan más espacio. Si quieres una de este tipo pero no tienes demasiado sitio, una opción sería ponerla debajo de la pantalla del ordenador para ahorra espacio.

Pros

Suelen tener a partir de 4 entradas, muy útil para grabar simultáneamente varias voces o instrumentos.
También tienen más salidas para auriculares, monitores de estudio, etc.
Pueden encajarse en racks de estudio junto con otros periféricos.

Contras

Son más caras.
Ocupan bastante espacio.

Marcas de interfaces de audio

A continuación listamos algunas de las marcas más conocidas de interfaces de audio, tanto de gama media como de gama más elevada:

Marcas de gama media

  • Tc Electronic
  • Motu
  • Focusrite
  • M-Audio
  • Presonus
  • Audient

Marcas de alta gama

  • Universal Audio Apollo
  • Apogee
  • RME
  • Motu

Para terminar

Esperamos que este artículo te haya sido de utilidad.

Si estás pensando en comprarte una interfaz, puedes visitar nuestros artículos mejores interfaces para producir música, mejores interfaces para guitarra o la review de Interfaz M-Audio M-Track Duo, donde encontrarás guías de compra y análisis de allas mejores interfaces calidad-precio del mercado.

También te dejamos este video donde los chicos de Hispasonic nos dan su punto de vista sobre las cosas a tener en cuenta para elegir interfaz. El video es largo, pero si quieres seguir profundizando, sin duda vale la pena.

Preguntas frecuentes

¿Interfaz de audio es lo mismo que tarjeta de sonido?

Esta es una duda muy común, y la respuesta es que efectivamente la interface de audio es un tipo de tarjeta de sonido, pero no de las que se integran dentro del ordenador conectándolas a la placa base, si no una tarjeta externa ensamblada dentro de una caja que se conectan al ordenador, generalmente mediante USB.

¿Cómo funciona la interfaz de audio?

Para que el ordenador pueda grabar el sonido, la interface debe que convertir su forma de onda analógica eléctrica en una representación digital de dicha señal. Y para poder reproducirlo, el ordenador tendrá que realizar el proceso de conversión inverso.

Estas etapas son conocidas como conversiones A/D (Analógico / Digital) y D/A (Digital / Analógico) respectivamente, y lógicamente cuánto mejores sean los convertidores de la interfaz, mayor será la calidad del audio.

¿Es necesaria una interfaz para producir podcast?

Además de para hacer música, las interfaces también se usan para grabar para videos o podcast en los que se busca obtener un resultado de calidad.

Para este tipo de usuarios, se recomienda además un buen micro de condensador para obtener la mejor calidad en las grabaciones.

¿La calidad de la interface influye al exportar?

No, la exportación se hace mediante el DAW. Sin embargo, la interfaz sí influye en la calidad del sonido que sale por nuestros auriculares y monitores, lo cual es muy importante para poder apreciar todos los matices del audio con el que estemos trabajando.

Solo necesito grabar un micro, ¿necesito una interfaz?

Si quieres grabar contenido en video o en formato podcast, y estás totalmente seguro de que nunca te hará falta conectar ningún otro dispositivo, puede servirte un micro de condensador con conexión USB, el cual podrás conectar directamente al ordenador y te ahorrarás el coste de la interface.

Y si más adelante quieres mejorar la calidad de tu sonido y decides utilizar un micrófono de condensador, siempre podrás invertir en una interface con alimentación Phantom (necesaria para trabajar con este tipo de micrófonos) acorde a tus necesidades.

¿Qué es el Driver ASIO?

Otro motivo para usar interface en vez de tarjeta de sonido interna es el controlador de sonido ASIO, que si bien es utilizado por la mayoría de softwares DAW de producción musical, no siempre lo es por los ordenadores.

Los controladores de audio nativos de los ordenadores (como pueden ser el MME y el Direct X), no fueron desarrollados específicamente para producción musical, y a pesar de que los programas de producción musical también reconozcan dichos controladores, si trabajamos con ellos siempre experimentaremos mucha latencia, lo cual es un problema a la hora de llevar a cabo tareas tanto de grabación como de edición.

Y aunque hoy en día los ordenadores cuentan con ASIO4All (controlador creado para disminuir la latencia, simulando el ASIO), siempre será mejor trabajar su controlador nativo, el cual está incluido en la mayoría de interfaces de audio.

Utilices PC o Mac, ASIO siempre garantiza un mejor procesamiento del audio y una baja latencia en la grabación.


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